En este vídeo apreciamos a una entidad que Aparese de cierta manera en la alacena de su casa chequen muy buen vídeo
a pasado más de un siglo y todavía perdura el misterio. Cinco crímenes perpetuados en Whitechapel hacia 1888, que hoy, por el escaso número de víctimas hubiesen ocupado pocas líneas en los diarios, en su momento revolucionaron Londres y el mundo entero. Durante cien años, investigadores, detectives, policías y muchos aficionados han tratado de establecer un perfil psicológico que ayudase a determinar la personalidad o el nombre del asesino, pero hasta ahora solo se han podido identificar los nombres de unos posibles sospechosos. Tal vez por ese motivo Jack el Destripador se ha convertido en el asesino en serie más conocido de la historia. Su nombre nos evoca una silueta entre la niebla del Londres Victoriano, una sombra con capa y sombrero negros que ataca a sus víctimas y desaparece para siempre de la escena del crimen… no en vano se han escrito sobre él cientos de libros, canciones, óperas y películas. Es la perfecta historia de suspense, el gran misterio sin resolver. 
LAS VÍCTIMAS
En el año 1888, Whitechapel era uno de los peores distritos de todo Londres. En las calles, hombres, mujeres y niños arrastraban una vida de pobreza y delincuencia en la que muchas veces el único alivio era el que podía ofrecerles una botella de alcohol barato. Los callejones oscuros desembocaban en bares mugrientos y burdeles miserables en los que algunas mujeres se ganaban la vida prostituyendo sus cuerpos por unos pocos peniques. Fue precisamente aquí, en el East End londinense, donde tuvo lugar el breve reinado de terror del temido descuartizador que firmaba sus crímenes como “Jack el Destripador”. Su primer crimen oficial, por así decirlo, el que reconocen todas las crónicas, tuvo lugar el 31 de agosto, aunque en su día se sospechó que por lo menos dos asesinatos anteriores menos publicitados habrían sido también obra suya. Ese día estaba amaneciendo muy lentamente. Las calles todavía estaban oscuras, y a pesar del frío algún que otro paseante comenzaba a circular por el barrio. Uno de ellos distingue a lo lejos el cuerpo de una mujer tendido en el suelo que a primera vista parecía desmayada, pero cuando se acerca para tratar de ayudarla, ve que unas terribles heridas la habían casi decapitado. Horrorizado, no deja pasar un minuto y avisa al primer policía que hacía su ronda por el barrio, quién acompañado de un médico distingue bajo la luz de una linterna que la muerte le había sido provocada por dos golpes con arma blanca que le habían seccionado la tráquea y el esófago. El cuerpo, todavía caliente en partes, indicaba que el momento del crimen no debía de haber sido de más de media hora antes de haber encontrado el cuerpo. Tras un examen más detallado en la sala de autopsias, descubren además que había sido brutalmente golpeada en la mandíbula inferior izquierda (posiblemente por una persona zurda), y que su abdomen había sido mutilado. Por lo demás, el asesino no había dejado otras pistas tras de sí, ni testigos, ni el arma homicida. Ninguno de los vecinos oyó nada. La identificación de la víctima no fue tarea fácil, aunque unos días después su padre y su ex marido identifican el cuerpo de una mujer de 42 años, prostituta, llamada Anne Mare Nichols y conocida como Polly. Polly había estado casada y tenía cinco niños, pero su adicción al alcohol había hecho que su matrimonio srompiera. Desde entonces, s. 
Annie Chapman era una mujer sin hogar propio que vivía en pensiones comunes cuando disponía de dinero para el alojamiento de una noche, y cuando no era así, se dedicaba a vagar por las calles en busca de clientes que le proporcionasen alguna moneda para bebida, refugio y alimento. No siempre había sido así, unos años antes estaba casada y con tres niños, pero todos murieron, unos por enfermedad y otros por accidente. Fue un golpe muy duro, nunca se repuso. Así, en estado de depresión permanente comenzó a beber para sobrellevar su soledad. Su cuerpo fue hallado mutilado en la calle del Mercado de Spitalfields a las 6 de la mañana, y nadie había ido testigo de los hechos. Su intestino estaba en el suelo entre un gran charco de sangre y una profunda incisión cruzaba su cuello de lado a lado. Todo parecía indicar que había sido asesinada en ese mismo sitio. No había señales de defensa por parte de la víctima, y lo curioso es que cerca de su cadáver se encontraron un pequeño pañuelo, un peine y un cepillo de dientes, que parecían haber sido colocados en un orden concreto por el asesino. Según el médico forense que vio el cadáver, el asesino había agarrado a Annie por la barbilla y la había degollado por la espalda de izquierda a derecha, y por la fuerza empleada, posiblemente con la tentativa de decapitarla. Eso le había causado la muerte. Las otras heridas infligidas y las mutilaciones abdominales habían sido realizadas post mortem: el abdomen había sido abierto para extraer la vagina, el útero y la vejiga, que no fueron hallados. Las incisiones eran limpias, como si se tratase del trabajo de un experto en anatomía, o por lo menos el de alguien con los conocimientos anatómicos y la habilidad suficiente para poder abrir el cuerpo y extraer los órganos con mucho cuidado de no dañar otras partes internas. El instrumento utilizado parecía ser un cuchillo estrecho con lámina fina y muy afilada, la clase de cuchillo que utilizaban los cirujanos y los carniceros. 
El 25 de septiembre, la Agencia Estatal de Noticias recibió una nota en tinta roja firmada por el propio Jack el Destripador cuyo contenido era: “Querido Jefe, desde hace días oigo que la policía me ha cogido, pero en realidad todavía no me han pescado. No soporto a cierto tipo de mujeres y no dejaré de destriparlas hasta que haya terminado con ellas. El último es un magnífico trabajo, a la dama en cuestión no le dio tiempo a chillar. Me gusta mi trabajo y estoy ansioso de empezar de nuevo, pronto tendrá noticias mías y de mi gracioso jueguecito…” Firmado: Jack el Destripador, desde el Infierno.
A partir de entonces seguiría escribiendo cartas y poemas destinados al jefe de la policía londinense jactándose de su habilidad para escabullirse en la oscuridad de las calles y evitar ser atrapado por la multitud que le perseguía, o haciendo alarde de la perfección de sus crímenes y anticipando otros nuevos ataques, siempre seguro de sí. El domingo 30 de septiembre, se descubría otro cadáver en la calle Berner sobre la una de la mañana. Tras pedir ayuda a la policía, vieron que se trataba de una mujer, cuyas faldas habían sido levantadas por encima de sus rodillas. Un forense llegó a la escena del crimen con su ayudante un cuarto de hora más tarde. Entre los dos detallaron sus conclusiones de la exploración: “La difunta yace sobre su lado izquierdo, su cara mira hacia la pared derecha. Sus piernas han sido separadas, y algunos miembros están todavía calientes. La mano derecha está abierta sobre el pecho y cubierta de sangre, y la izquierda está parcialmente cerrada sobre el suelo. El aspecto de la cara era bastante apacible, la boca ligeramente abierta. En el cuello hay una larga incisión que comienza sobre el lado izquierdo, 2 ½ pulgadas por debajo del ángulo de la mandíbula casi en línea recta, seccionando la tráquea completamente en dos, y terminándose sobre el lado contrario… ” El asesino no se había ensañado tanto esta vez como en las anteriores. Posiblemente había sido interrumpido mientras la degollaba y hubiese huido antes de completar su ritual. La joven prostituta fue identificada como Elizabeth Stride, de origen sueco, que había venido a Inglaterra para ganarse la vida tras el fallecimiento de su marido y sus dos hijos en un accidente marítim.
Después de esto, las cosas parecieron volver a la normalidad en Whitechapel. No hubo ningún otro asesinato durante un mes y las prostitutas regresaron a las calles más tranquilas. Desgraciadamente, la paz duró poco, pues el 9 de noviembre, otra mujer apareció salvajemente asesinada. Se trataba de Mary Kelly, una atractiva joven de 21 años que se dedicaba a la prostitución para poder mantenerse a ella misma y a su pareja, que se encontraba sin trabajo. Esa mañana, el locatario subió a la habitación de Mary para cobrar el alquiler mensual, pero nadie contestó a su llamada. Decidió abrir la puerta él mismo, horrorizándose por lo que descubrió… Sin duda era el crimen más violento de Jack el Destripador. El cadáver estaba tumbado sobre la cama con múltiples heridas de arma blanca, completamente mutilado y con la arteria carótida seccionada. La ferocidad de este asesinato asombró a los cirujanos veteranos de policía. El médico forense necesitó varias páginas para redactar el informe de las lesiones y órganos extraídos. Este asesinato creó el pánico absoluto en el barrio, haciendo estallar episodios esporádicos de violencia en la muchedumbre. La actividad policial era frenética, cada rincón fue registrado, cada sospechoso detenido e interrogado a fondo, pero no por eso la policía dejaba de ser duramente criticada. Nunca más se volvió a saber del asesino. No hubo más cartas ni más crímenes, parecía que Jack el Destripador hubiese abandonado la escena del crimen para siempre, y finalmente el caso fue cerrado en 1892, el mismo año en que el Inspector encargado del caso se retiró.
Lo cierto es que nadie puede saber si ésta es la verdadera historia o si es otro de los relatos que inspira este terrible personaje.
Lo único que hoy en día tenemos claro es que no se trataba de un delincuente cualquiera. Sus hechos demuestran que era una persona con gran inteligencia y tal vez una educación superior a la población de Withechapel, incluso puede que fuese alguien de clase alta. Tal vez tuviese un trastorno de la sexualidad o un trastorno mental que le provocase esa compulsividad y obsesión a la hora de cometer los crímenes. Su afán de reconocimiento y el hecho que resaltase con las cartas enviadas a la prensa su inteligencia, demuestra que también era una persona insegura y llena de complejos. Pero mientras Scotland Yard mantenga sus archivos en el más absoluto secreto, otros autores seguirán suscitando sospechosos que mantengan la leyenda del Destripador viva
Esa fue la historia de jack el destripador un poco larga pero muy interesante espero que aya sido de su agrado Hasta luego!
Coincidiendo con el lanzamiento del ya publicado “Silent Hill Origins” para la consola PlayStation 2, y conocedores del gran interés que en vosotros, los lectores, despierta esta terrorífica y fascinante saga, desde Mundo Gamers hemos decidido llevar a cabo un artículo especial, en el cual vamos a repasar la ya considerablemente larga historia de esta serie. No en vano, así también los usuarios menos experimentados serán capaces de ponerse al día en ella, con vistas al próximo “Silent Hill 5”, el cual aterrizará en las máquinas de nueva generación PS3 y Xbox 360 dentro de poco.
El comienzo del mal
No se puede decir que el juego “Silent Hill” (Konami, 1999) inventara el género llamado Survival Horror, puesto que ya antes de él habían visto la luz clásicos de la talla de “Resident Evil” o “Alone in the Dark”, quienes previamente se habían ocupado de sentar las bases de este estilo de juegos. Por el contrario, sí resultaría injusto negar que “Silent Hill” también supuso una cierta revolución en la industria consolera.
Para empezar, la terrorífica obra de Konami se encargó de introducir un nuevo miedo en nuestras máquinas domésticas de entretenimiento: el psicológico. Así, los responsables del juego dejaban a un lado la inspiración tradicional encontrada por otros autores en zombis o monstruos típicos, y tomaban influencias y características más repetidas en el cine japonés, como maldiciones y miedos internos. Ésa era –y ha seguido siendo- la esencia de “Silent Hill”: un lugar maldito, imposible, donde resulta difícil saber donde empieza la realidad y acaban los sueños, un sitio en el cual el jugador se siente indefenso, desconocedor del origen de sus miedos y de que nueva pesadilla encontrará al girar una próxima esquina.
Ahí vemos una típica criatura del juego.
La primera vez que visitamos este terrible pueblo fue en PSOne. Fue entonces cuando, en la piel de Harry Mason, caminamos originalmente por las misteriosas calles cubiertas de la extraña niebla típica de la saga, y nos enfrentamos a los secretos escondidos en lo más profundo de aquel siniestro lugar. Con respecto a la historia, ésta se encargaba a su vez de contarnos la desaparición de una niña (la hija de Harry, Cheryl), quien se había internado en las silenciosas calles de Silent Hill. Finalmente acabaríamos descubriendo la relación entre los protagonistas del juego y el pueblo, así como la historia y el pasado del mismo.
Así, sin ser ningún prodigio técnico, el trabajo de Konami supuso un sopló de aire fresco dentro de los survivals, agradando de sobremanera a los usuarios de Sony y alcanzando con ello un éxito inmediato en todo el mundo. No en vano, este primer “Silent Hill” ha servido de base para el film norteamericano estrenado en 2006 y dirigido por Christopher Gans. Además también inspiró el título de GBA “Play Novel”, una especie de aventura conversacional que nunca salió de Japón.
Regreso al pueblo maldito
Por supuesto, las secuelas no se hicieron esperar. Por lo tanto, en 2001 veía la luz “Silent Hill 2”, la primera continuación del clásico de PSOne, esta vez aparecido para la segunda consola de Sony. En este juego nos encontrábamos con una historia verdaderamente dramática y profunda, dentro de la cual el protagonista de turno, James Sundarland, recibía una nota de su difunta esposa, quien–decía la carta- se hallaba en el misterioso pueblo de Silent Hill. Por supuesto, el hombre no tardó en ir a su encuentro, comenzando así la aventura.
Una imagen del film, el cual estuvo dirigido por Christopher Gans.
Técnicamente, el cambio de generación le sentó muy bien a la saga, puesto que en esta segunda parte se podían apreciar cambios bastante positivos en relación a la obra original. Por ello, los nuevos gráficos ayudaron, sin duda, a incrementar las sensaciones de angustia e inquietud propias de los discos de terror.
En “Silent Hill 3” (2003) la serie regresó –argumentalmente hablando- a los inicios de la misma. De esta manera, el título estaba situado cronológicamente después de la primera aventura de PSOne, manteniendo incluso sus personajes vínculos directos con los de aquél. Sin ir más lejos, la protagonista, Heather, se supone la hija del anteriormente citado protagonista de “Silent Hill”, Harry Mason.
Silent Hill 3, para muchos el mejor de toda la saga.Para muchos, esta tercera parte es la mejor de toda la saga en casi todos lo sentidos. En cualquier caso, y sin entrar en valoraciones tan contundentes, sí es cierto que tanto a nivel de trama, como técnico, se trató de un gran título, especialmente recomendable para cualquier aficionado a los juegos de miedo.
Tan sólo un año después de poder disfrutar de las aventuras de Heather Mason, Konami sacó a la venta la cuarta entrega de su beneficiosa franquicia, esta vez bajo el misterioso título de “The Room”. No en vano, en esta ocasión el juego se desarrollaba dentro de un angustioso apartamento, del cual nos resultaba imposible escapar por medios tradicionales. Por supuesto, el agobiante lugar estaba vinculado, tal y como descubriríamos más adelante, al pueblo de Silent Hill.
Nuestra primera visita al pueblo maldito.
Así pues, a pesar de su conseguida trama y su más que correcta realización técnica, “Silent Hill 4” despertó ciertas críticas en los aficionados –no tanto en los especialistas en videojuegos-, quienes reprocharon el desarrollo un tanto repetitivo del producto. ¿Estaba empezando a agotársele la formula del éxito a Konami?
Nuevos tiempos, miedos conocidos
Desde la llegada de las nuevas consolas –ahora ya actuales y más que asentadas-, la serie ha continuado completamente de actualidad, despertando el mismo interés por parte del público que siempre. Para empezar, ha sido la portátil de Sony, PSP, la encargada de continuar la serie, con una digna entrega capaz de poner los pelos de punta incluso en formato de bolsillo. Así, “Silent Hill Origins” pasó a ser, junto con otros títulos como “Chains of Olympus” o “Castlevania: Dracula X”, uno de los mejores juegos de la consola, así como uno de los primeros en aprovechar todo su potencial, que no es poco.
Da miedo, ¿Eh?
Por ello, debido al éxito y a la calidad del título, Sony vio conveniente adaptar la obra a su eterna consola PlayStation 2, en una aventura calcada a la original de PSP. Pero no acaba ahí la cosa, pues, tal y como decíamos al principio de este artículo, el particular universo de “Silent Hill” llegará hasta la nueva generación, a las consolas PS3 y Xbox 360. Sin duda, se tratará de un lanzamiento muy importante dentro de la serie, puesto que de su calidad y su éxito dependerá en gran medida el futuro de la misma.
Por último, tampoco conviene olvidar que la saga de Konami ha debutado con buena fortuna en otros medios, como demuestran los comic basados en la franquicia o la película de imagen real que antes hemos nombrado. Además la compañía nipona también ha anunciado una máquina recreativa, con la cual pretende llevar a los salones arcade –al menos a los japoneses- todo el terror de “Silent Hill”. Sin duda, ejemplos más que significativos que dejan ver la grandeza y la repercusión de esta obra. Ahora, por el momento, sólo podemos disfrutar de nuevo del notable “Origins”, esta vez en una consola de sobremesa, y esperar a la nueva entrega de la saga. Esperemos que ésta cumpla con las expectativas y haga realidad una vez más los deseos de todos los usuarios ansiosos de pasar miedo.
E l siguiente video se muestra que supuestamente es la acción de Poltergeist filmado por las cámaras de seguridad de un Blockbuster (cadena de videoclubs a nivel mundial). Si bien al carecer de más datos no podemos afirmar que el video sea verdadero o tan solo una broma, la reacción del empleado es la más lógica y natural ante un efecto paranormal como el que supuestamente presenciamos, asustándose y abandonando el lugar tras observar como empiezan a caer películas de video sin explicación alguna y cada vez mayor número de ellas simultaneamente.
![]() Todas las fotografías tienen un común, no se puede apreciar estrellas en ellas. |
La Llegada a la Luna ¿Fraude o Realidad?
La llegada del hombre a la Luna fue sin duda uno de los mayores logros de la humanidad en la historia actual, sin embargo existen dudas fundamentadas que podrían desvelar que esta incursión del hombre a la Luna no se realizó en las fechas que todo el mundo conocemos. Remontémonos a esa época y comprobemos cuales pudieron ser las causas de este “montaje”. La Rivalidad En plena guerra fría la rivalidad entre la extinta U.R.S.S y los E.E.U.U. era patente en todos los ámbitos, la carrera espacial no lo era menos. El afán de demostrar cual era la primera potencia les embarcaba en una carrera frenética por “llegar” antes que el rival a cumplir sus objetivos, no valía con conseguir un viaje espacial o conseguir llegar y regresar de la Luna, se tenía que hacer antes que la otra potencia. En esto la U.R.S.S. estaba ganando ventaja, el 4 de octubre de 1957, los rusos consiguen poner en órbita el primer ingenio humano alrededor de la Tierra. El satélite artificial Sputnik era una esfera de aluminio de poco más de medio metro de diámetro y 83 Kg. de peso que apenas contenía dos medidores de temperatura y otro de electrones pero que cumplió perfectamente su misión de orbitar la Tierra y machacar el orgullo estadounidense. |
| Cuando los estadounidenses intentan reponerse lanzando el Vanguard I, obtienen un muy televisado y comentado fracaso al desplomarse el lanzador apenas a unos metros del suelo. Mientras, los rusos han colocado a la perrita Laika en el espacio, ostentando los títulos de primer ser vivo terrestre en el espacio exterior y de primera víctima por falta de oxígeno de la carrera espacial.
Los rusos son los primeros en conseguir mandar un hombre al espacio, el 12 de abril de 1961 consiguen colocar a Yuri Gagarin a una órbita entre los 181 y los 327 kilómetros de altitud durante 108 minutos. |
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| En 1966, la Lunik 2 soviética consigue alunizar y, tras desplegar sus antenas, retransmite las primeras imágenes directas de la superficie lunar
Los estadounidenses con la moral por los suelos deciden jugarse el todo por el todo y su presidente mediante un comunicado televisado promete a los americanos que centrarán todos sus esfuerzos en conseguir enviar al primer hombre a la Luna. El “Plan B” y Primeros Misterios Bajo este ambiente de presión se veían muy forzados a conseguir resultados y estudiosos del tema aseguran que se vieron obligados a idear un “Plan B”, este se basaría en realizar unas filmaciones en un estudio de Holliwood, en los que la NASA simularía una hipotética llegada a la Luna que en caso de no producirse mostrarían en televisión para no hacer publico otro fracaso mas. Muchos eruditos del tema afirman que la tecnología de la época no estaba suficientemente avanzada para un logro así, los ordenadores de la época apenas tenían 64Kb de memoria y se “colgaban” con demasiada frecuencia, tampoco se tenían datos exactos del lugar donde se iba a alunizar, se trataba de una misión suicida. |
![]() En la Luna no hay viento luego las banderas no pueden ondear, únicamente caerían por el efecto de la gravedad. |
| El Alunizaje
No deja de sorprender tampoco el breve espacio de tiempo que los astronautas permanecieron en la superficie lunar, la misión estaba programada para tres días de estancia y su “paseo” lunar se redujo a tan solo 2 horas, a esto añadir que la vuelta se realizó con mucha antelación a lo planeado, tan solo 21 horas en total sobre la superficie lunar. ¿Como es posible que desde la llegada hasta la incursión a pie transcurrieran 7 horas? ¿No hace suponer que el paseo lunar fue mas largo del que nos explicaron? La versión oficial es que los astronautas tuvieron dudas sobre la capacidad de la superficie lunar de aguantar sus pesos sin hundirse ¿Acaso el modulo lunar con ellos dentro no pesaba mas?. |
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![]() Tres anomalían en una misma foto (leer misteriosas sombras). |
Detalles Fotográficos Inexplicables
Ausencia de Estrellas: En el testimonio de todos los astronautas hay un denominador común, “el cielo parecía una mar de estrellas”, no es extraño entonces que en ninguna fotografía aparezca una sola estrella, sin contaminación ni nubes deberían verse las estrellas sin dificultad. La explicación de la NASA es muy simple debido a los grandes reflejos que producían tanto la superficie lunar como los trajes de los astronautas se usaron cámaras con una lente preparada para aguantar esos fuertes brillos, la explicación parece valida, salvo que se sea un fotógrafo experto y se conozca el uso de esas lentes y como la imagen pierde nitidez, cosa que no sucede en ninguna fotografía incluso se puede ver con todo detalle la palabra “UNITED STATES” en la bandera estadounidense en partes que con una solo fuente de luz, el Sol, deberían parecer como una zona sombreada. Misteriosas Banderas ondeantes: La Luna carece de vientos, es un ambiente de tranquilidad, no existe fuerza alguna que pueda hacer ondear una bandera ¿Como es posible entonces que aparezca tan repetidamente el símbolo americano ondeando como si existiese un fuerte viento? Misteriosas Sombras: Existen gran número de fotografías en las que sucede un caso muy extraño, las sombras no aparecen de forma paralela, esto quiere decir que existía mas de una fuente de luz. |
| Cosa completamente imposible ya que las incursiones lunares nunca tuvieron más apoyo luminoso que el del Sol y este solo generaría sombras en una dirección. En la fotografía adjunta se puede observar un caso, en el casco aparecen sombras en distintas direcciones. Esta foto además muestra dos anomalías mas:
-La foto fue tomada por su compañero que estaba de rodillas frente a él, ¿Como es posible que aparezcan detalles de la parte alta del casco? se debería tener una visión como “desde abajo” y nunca se podría ver la parte superior del casco. -El contenedor que muestra el astronauta se observa con gran nitidez y con abundantes brillos a pesar de que debería mostrarse como una zona sombreada… |
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| Pisadas debajo del Modulo espacial: ¿Como es posible que se puedan apreciar en algunas fotografías pisadas debajo del Modulo que les propulsó? Incluso si un astronauta se hubiese metido debajo para hacer alguna comprobación, toda la arena y polvo que pudiese haber debajo del modulo lunar se habría levantado debido a la fuerza de sus reactores al aterrizar.
Fotos distintas con idénticos accidentes geográficos: Se pueden observar varias fotografías con idénticos accidentes geográficos, esto es del todo imposible porque cada incursión en la Luna se “posó” en una zona distinta del satélite. Marcador de la Cámara por debajo de la Imagen: Otro efecto que se produce en varias fotografías es que el marcador de la cámara queda por debajo de la imagen, como si estuviese superpuesta la imagen, esto es del todo imposible y solo se puede producir cuando se pega “algo” sobre una fotografía ya que el marcador es una cruz ajena a la imagen que solo sirve para encuadrar la imagen. |
![]() Es imposible que el marcador de la cámara quede por debajo de la imagen.. |
| Conclusión
A la vista de estas evidencias solo quedan unas pocas posibles soluciones: - El hombre no llegó a la Luna y se trata de tan solo un montaje en un estudio de cine que pretendía enervar es espíritu patriótico americano. - Las imágenes fueron retocadas sobre las originales para ocultar algo o tal vez para mostrar símbolos patrióticos. - La continuidad en los “cortes” en la emisión y la sorpresa que mostraron los técnicos de la NASA en determinadas filmaciones que decidieron censurar nos hace pensar que se nos oculto parte de la información, información que se “tapo” en fotografías y videos haciendo un montaje. - Y lo más importante: ¿Por qué se suspendieron los vuelos tripulados a la Luna en el principio de la década de los 70? ¿A que se debe que ningún hombre haya vuelto a pisar la Luna después de 1972? Estas dudas siempre quedarán en nuestra mente… |
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![]() La crucifixión de San Pedro. |
La Acepción Religiosa
La cruz invertida es originalmente uno de los símbolos claves en la Iglesia Católica porque San Pedro murió en una Cruz con la cabeza hacia abajo.Sabemos que San Pedro dijo que él no era digno de morir como su maestro en una Cruz, que si así lo hiciese, esta debería ser una cruz invertida pues no se consideraba merecedor del “privilegio” de morir como su Señor Jesucristo. De este modo la cruz invertida pasó (catolicamente hablando) a ser un símbolo de humildad del Apóstol Pedro. Este dato lo obtenemos de las obras de Tertuliano a fines del siglo segundo y por Orígenes (en Eusebio, “Hist. Eccl.”, II, i). Orígenes sostiene que: “Pedro fue crucificado en Roma con su cabeza hacia abajo, como él mismo había deseado sufrir”. Al morir en una Cruz Invertida esta pasó a ser un símbolo de San Pedro, Pedro fue el primer Papa ya que recibió la suprema potestad pontificia del mismo Jesucristo, por este motivo la silla donde esta sentado el Papa en el Monte de las Bienaventuranzas muestra una Cruz Invertida en su respaldo, el Papa es el sucesor de San Pedro. Esto generó controversias cuando personas desinformadas observaron imágenes en las que el Papa Juan Pablo II aparecía sentado en dicha silla con una cruz invertida a sus espaldas, rápidamente empezó a circular la idea de que el Papa vigente era el mismisimo Anticristo. Cuando realmente representaba el legado que San Pedro había dejado al ser la piedra angular sobre la que se fundó la Iglesia Católica. Si deseas más información sobre la explicación del porque de la Cruz Invertida en la Iglesia Católica y fotografías de obras de arte en la que se muestra la Cruz com símbolo religioso te recomiendo visites este link: |
| La Acepción Satánica
Leída la acepción Católica del simbolismo de la Cruz Invertida no parece tener cabida dentro del Satanismo y parece inexplicable porque se emplea como símbolo satánico esta cruz. La explicación es fácil, el rito satánico es una contraposición del cristiano, en sus misas negras tratan de ridiculizar las misas católicas y frecuentemente varian el orden de sus ceremonias, profanan sus símbolos y entre ellos la propia cruz. Para ello suelen simplemente girar un crucifijo con la imagen de Cristo rotando su cabeza hacia el suelo dejando de este modo una Cruz Invertida. Como se puede comprobar la inversión de la cruz en este caso se emplea como blasfemia y aversión a Jesucristo y a la Cristiandad. Es por eso que se ha atribuido la imagen de la cruz invertida a este sacrilegio de forma habitual y de una forma generalizada. |
![]() Juan Pablo II en su silla papal. |
| Ejemplos en el arte de Representaciones de la Cruz de San Pedro
Como se pueden ver en algunos de estos ejemplos la Cruz Invertida ha sido empleada como símbolo de la humildad y el sacrificio de San Pedro, con fines meramente religiosos. |
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![]() Basílica de San Pablo. El portón central contiene escenas de la vida y muerte de Pedro. Entre ellas la crucifixión cabeza abajo. |
![]() Iglesia de St-Pierre-de-la-Tour. En el tímpano del portal norte se ve la escena de la crucifixión del apóstol san Pedro. Año estimado de la creación de dicha Iglesia 1112. |
![]() Tabernáculo en las Grutas Vaticanas. Mandado a construir por el Papa Sixto IV -quien dio el nombre a la Capilla Sixtina- y que se puede ver en las grutas Vaticanas. |
| Ejemplos de Cruces Invertidas como Símbolos Satánicos
Si bien originalmente la Cruz Invertida apareció como un símbolo del Apostol San Pedro es de uso común su acepción como símbolo anticristiano o satánico. Muchas de las cruces invertidas para resaltar este simbolismo se acompañan de otros símbolos aún más evidentes como pentagramas o imagenes de Cristo en el Crucifijo lo cual acentúa su fin anticristiano. |
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![]() Para resaltar su simbolismo se acompaña de una serpiente. |
![]() El pentagrama invertido acentúa el significado de esta cruz. |
![]() Cada uno de sus extremos esta a su vez adornado por una lanza. |
![]() La cabeza de Satán adorna una de las aristas de esta Cruz Invertida. |
![]() El signo de interrogación pone en duda la deidad de Dios. |
![]() Ejemplo de cruz invertida usada como símbolo en contra de la Iglesia. |
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El Reino de Hades
En la mitologia Griega el nombre de Hades puede prestarse a confusión, porque los antiguos griegos lo utilizaban indistintamente para denominar al dios que reinaba el inframundo y para designar al mundo subterráneo mismo. El Reino de los muertos, buenos o malos, era el lugar donde las almas de estos eran guiadas por el Dios mensajero Hermes para ser juzgadas y conocer su destino final.
El proceso que pasa el espíritu de una persona muerta desde que abandona su cuerpo hasta que es asignado a una región del Hades es el siguiente: cuando un muerto es sepultado Hermes lleva su sombra a las profundidades de la tierra, hasta los umbrales del Hades, un mundo rodeado por ríos de aguas lentas y estancadas, al cual se accede por una caverna. El reino esta rodeado por 4 rios en parte subterráneos, el Estige (rio del odio), el Aqueronte (rio de la aflicción), el Lete (rio del olvido) y el Piriflegetonte (rio del fuego). En la penunbra de las profundidades, el espíritu llega a un ancho rio de aguas turbulentas, entonces alquila una barca conducida por un viejo miserable, siniestro y sombrío que tiene muy mal caracter, el barquero de los infiernos Caronte o Acheron, que tenía por función llevar a las almas de los muertos a través de los ríos que separan el Mundo Subterráneo. |
| Duro, avaro e inflexible, exigía a las almas de los muertos el pago de un obole (moneda que tradicionalmente se colocaba en la boca del cadaver enterrado) por la travesía que les permitiría cruzar el río. Caronte, el hijo inmortal del Erebo y de la Noche, llevaba las almas de los muertos por el Estige y según otros mitos también por los demás ríos, el barquero no dejaba pasar ni a los vivos ni a los muertos sin sepultura, no permitía que ningun ser vivo subiera a su barca e hiciera la travesía, Hades lo había instruido para que no dejara cruzar el río a ninguno, con todo algunos héroes lograron burlar su vigilancia o convencerlo para que hiciera una excepción a la regla.
Los espíritus guiados por Caronte llegaban entonces al otro lado del caudal, hasta las puertas del Hades, vigiladas por un horrible y gigantesco perro humanoide de tres cabezas y con cola de serpiente, Cerbero. Pese a su aspecto horrible esta bestia no hacía ningún daño a las sombras de los muertos. Según la mitología, Cerbero era hijo de Tifón y Equidma, y era el guardián de los infiernos. El can asesinaba a cualquier ser vivo que se acercara al Reino de los muertos, salvo en contadas ocasiones, así, Orfeo logró dormirlo gracias a los sones de su música, y Eneas lo durmió gracias a una comida especial preparada por la Sibila. En combate, solamente Hércules fue capaz de derrotarle, después de encadenarlo lo llevó hasta Trezena como uno de sus famosos “Trabajos de Hércules”, tras lo cual lo restituyó al infierno. Este ha sido el único periodo en que Cerbero ha abandonado la entrada del reino de Hades.
Desembarcada la sombra y tras cruzar las Puertas del Hades estas quedaban completamente cerradas (tan sólo pudieron volver a atravesarlas Ulises y Hércules como precio de una batalla, y Orfeo como precio por la pérdida de Eurydice). Los espíritus que llegan al Hades pasan entonces a través del Campo de Asphodel (llanura de Asfódelo), un lugar gris, chato y nebuloso con árboles de ramas inclinadas hacia el suelo. Más allá estan los verdes prados de la Región del Erebo y la laguna Lete o río Leteo, donde ivan a beber los muertos (al beber olvidaban su vida pasada y recuerdos). Más adelante se alzan las torres del Palacio de Hades y Perséfone. Justo antes de llegar a los límites del palacio real, las sombras se detenían en el Palacio de Justícia, en espera del juicio sobre su vida pasada. Un tribunal formado por 3 jueces, Minos, Radamantis (Rhadamanthys) y Éaco (Aecus), elegidos por su gran sabiduría y por la vida ejemplar que habían llevado, sometía a los espíritus recien llegados a un juicio de los actos que habían realizado en vida. Todos los días los muertos eran llevados a su presencia, según el veredicto de este juicio, los espíritus seguían uno de los siguientes tres caminos o senderos. Si no son juzgados ni como bondadosos ni como malvados, las almas son enviadas de nuevo por el ramal principal del Estigia hasta las “praderas de los asphodeles” o llanura de Asfódelo, el lugar más frecuentado, porque pocos lograban convencer a los jueces de que tenían derecho a trato distinto. La gran mayoria de las almas, pálidos reflejos de los vivos que fueron, se quedan eternamente en esta zona intermedia. Muchos permanecían en aquel triste lugar donde la noche y el día no eran más que un eterno crepúsculo. Los condenados se pasaban la eternidad dando vueltas sin objeto. Si en el juicio han sido considerados como bondadosos, entonces son enviados al Elyseo o Campos Elíseos a través del Río Aqueronte, un tranquilo y apacible lugar donde los espíritus viven en felicidad. Entre los difuntos este era el destino de los más afortunados (una minoria), el Elyseo es una región menos sombría con grandes prados cubiertos de flores, un lugar paradisíaco donde los pájaros cantan en los árboles, brilla el sol en un cielo azul de nubes blancas y vaporosas, el son de la música de la flauta o de la lira y la danza alegraban continuamente la vida. No existía la noche, las sombras no necesitan descanso y banqueteaban cada vez que alguien lo deseaba, el vino era abundante pero a nadie le hacía daño. Los que tenían la suerte de llegar gozaban del privilegio de poder volver a la tierra si querían, pero su nueva vida era tan feliz que poquísimos se decidían a dejarla, ni siquiera por un tiempo mínimo. El prudente juez Radamantis gobernaba en los Campos Elíseos. Por último, si han sido considerados malvados, los espíritus son enviados a la región del Tártaro a través del río Phlegethon, tierra bordeada por una parte de la Estige y situada en las profundidades extremas, donde reina una noche eterna. Los que han cometido los más graves pecados son arrastrados allí, en este siniestro lugar los grandes criminales llevan su suplicio, allí Zeus encerró a los Titanes rebeldes. A la entrada había una enorme puerta de bronce cerrada por dentro, que sólo se abría para recibir a los muertos que ivan llegando. El Tártaro era muy parecido al Infierno de los cristianos, un lugar de penas y condenación eterna reservado a los malvados o aquellos que habían desafiado a los dioses. En las altas murallas que los rodeaban los gritos de angustia resonaban sin cesar.
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| A grandes rasgos, el Hades es recorrido por un gran río llamado el Río Estigia (Styx), formado por aguas negras y emponzoñosas, que desemboca en la Laguna conocida como Estigia, este gran río se compone de varios ramales, de nombres, Aqueronte (Acheronte), río que por dar de beber a los Titanes durante su guerra contra los Olímpicos, fue condenado por Zeus a ser uno de los ríos del reino subterráneo y que atraviesa el Elyseo hasta llegar al Erebus, el Cocytus (Cocito), otro gran río que rodea el inframundo, río afluente del Aqueronte. Sus aguas se forman de las lágrimas de los malos. En sus orillas caminaban errantes las almas de los muertos privados de sepultura que esperaban conocer la decisión de los jueces, relativo al destino que les había sido reservado, y el Río de Fuego conocido como Flegetonte (Phiegethon), que llega hasta el Tártaro, también estaban el Aornes y el río Leteo (Lethe), del cual se decía que si bebías de sus tranquilas aguas se perdía la memoria hasta que bebieras agua de un río que fluya por el Olimpo, y que se encuentra en el borde exterior del Hades, a las mismas puertas. Asimismo el Hades está dividido en cuatro grandes zonas. |
![]() Cerbero el Guardian del Reino de los Muertos |
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El Erebus: Allí se encuentra el palacio de Hades y Persefone, así como el nexo místico que permite el acceso al Olimpo (el Elyseo), cerca del hogar de Caronte, el barquero.
Campos de Asphodeles: Lugar de tránsito de las almas, donde se encuentra la entrada al reino del Hades, y donde se puede encontrar la guarida de Cerbero, el can guardián de los infiernos. Al final de los Campos y entre el Erebus y el Tártaro se encuentra el Palacio del Juicio, donde son juzgados los espíritus de los muertos. Elyseus: Región cruzada por el Rio Acheronte, zona apacible y donde los espíritus viven en paz. Tártaro: Zona en la que se ubica el palacio del Tormento, recinto en el que se encuentran encerrados los Titanes, los vengadores, los malvados y algunos seres mitológicos que sufren el castigo de haber ofendido a los dioses, como Tifón, condenado a que las arpías le devoren por haber atacado a los dioses.. allí todos ellos son sometidos a graves penurias y castigos |
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Los tesoros encontrado son incalculables. los Nuevos Hallazgos Recientes estudios han confirmado que al contrario de lo que se suponía hasta ahora Tutankamón no fue asesinado. Su muerte se produjo a causa de una fractura en la pierna, su curación se complicó y causó la muerte debido a una infección o simplemente por una hemorragia interna. Este (el asesinato) era uno de los pilares sobre el que se basaba la leyenda o maldición de este faraón, aún así existen razones para pensar que tal cúmulo de muertes no se deben tan solo a una coincidencia. La Maldición de Tutankamón Por más de 3270 años su cuerpo había quedado oculto a los ojos del mundo. A la codicia y la maldad de la raza humana. Al igual que sus antecesores, Tutankamón había sido enterrado en el Valle denominado de los Reyes. Todos aquellos que reinaron sobre la misteriosa raza descansaban allí en uno u otro lugar. Por siglos el Valle de los Reyes había sido saqueado por todo tipo de maleantes, aventureros, conquistadores y, finalmente; los arqueólogos que deseaban los ocultos tesoros del lugar. El valle fue saqueado de una forma tal que sus paredes graníticas parecían un paisaje escapado de la Luna. Se llegó al convencimiento de que todos los Faraones habían rendido sus secretos a la Humanidad en una u otra forma. Pero aún quedaba una… Tutankamón. Muerto en plena adolescencia en el año 1340 antes de Cristo, nadie sabía con exactitud en donde se hallaba su tumba. Howard Carter se encontraba trabajando para el gobierno de Egipto como Inspector General del Departamento de Antigüedades. Había dedicado casi la totalidad de su vida científica a la tarea que le llevaba de la mano. El descubrimiento y conservación de los tesoros escondidos en las tumbas reales. Uno tras otro los arqueólogos que buscaban la tumba de Tutankamón se dieron por vencidos. Liquidaban sus expediciones y volvían a sus tierras y a sus Universidades contando lo que podía haber sido. Solo uno permaneció expectante. Howard Carter estaba decidido a develar el misterio del Faraón adolescente. Desde 1917 se dedicó a excavar en los restos de los otros arqueólogos. No teniendo el capital suficiente, muchas veces él mismo tenía que emprender la tarea con algún estudiante, discípulo u obrero mal pagado. Excavaba en los sitios en que se había excavado con anterioridad por dos motivos. Primeramente porque de esta forma se ahorraba en mano de obra y por otra porque ya había camino adelantado en las excavaciones abandonadas. Era un juego rutinario pero que podía rendir frutos. La principal ventaja de Carter era su profesión. Residiendo en Egipto, trabajando para el gobierno tenía todo el tiempo del mundo para finalizar su tarea (si lograba el éxito). Los informes mostraban que, efectivamente; la tumba de Tutankamón no se había encontrado aún. Que estaba allí desafiando todos los esfuerzos para dar con su paradero. Por lo tanto Carter se dedicó a esta tumba especialmente. El Descubrimiento de la Tumba Y por fin, el 26 Noviembre de 1922 sus esfuerzos de varios años dieron el resultado apetecido. La entrada a la tumba fue descubierta. Dieciséis escalones que conducían hacia las profundidades (esto dio pié a la teoría de que Tutankamón solo tenía 19 años al morir.) Tras bajar los escalones Carter se encontró en una antecámara. Tras de él se encontraba Lord Carnavon, arqueólogo aficionado y el hombre que había suministrado el dinero para la tediosa y costosa operación de rescate, Carter se inclinó ante la puerta de granito. Una puerta maciza grabada con todo tipo de signos jeroglíficos. Bajo la puerta había una especie de rajadura por la cual podía verse hacia adentro. Carter se inclinó con su linterna y la enfocó hacia la Tumba Real. Por varios minutos permaneció inmóvil viendo lo que acabamos de describir. Los tesoros incontables que brillaban en la oscuridad y que adquirían dimensiones propias al ser violados por la luz eléctrica… casi 3500 años después de su desaparición. -Bueno… ¿ves algo? -exclamó Lord Carnavon en el colmo del nerviosismo. Carter movió la cabeza afirmativamente. -Veo cosas maravillosas… -susurró emocionado. Los tesoros que yacían en aquella tumba, como diría Carter más adelante “estaban fuera del ámbito terrestre, sencillamente no tenían precio para ser evaluados.” No andaba lejos de la verdad. Piedras preciosas en montones. Muebles de oro sólido, vasos de exquisita configuración, mantos reales conservados en perfecto estado, y finalmente un trono real de oro que por sí solo valía el rescate de un Emperador. Todo esto sin contar infinidad de pequeños objetos, cada uno de los cuales hubiese hecho las delicias de cualquier museo en el mundo a un precio de millones. Todo junto, lo contenido en las cuatro cámaras encontradas fue descrito por el arqueólogo americano James Breadstad como “Los inmensos e incalculables tesoros de un niño que dominó el mundo mucho antes de que se conociera Creta, antes de que Grecia fuera concebida o Roma creada… y cuando aún más de la mitad de la historia de la civilización estaba por escribirse”. Lord Carnavon a la izquierda a la derecha Howard Carter el descubridor de la tumba. Y sin embargo, el momento más emocionante y remunerador tendría que venir dos años después, el 3 de debrero de 1924, cuando Carter y su cuadrilla finalmente abrieron la puerta en la última cámara, la dedicada a tumba del Faraón especialmente. Un grito de admiración escapó de la garganta en los pocos presentes. Estaban ante un masivo ataúd de granito de más de nueve pies de largo. Dentro del ataúd había otros tres más pequeños que a su vez se fijaban uno en el otro con pasmosa precisión. Los dos exteriores hechos de madera con incrustaciones de oro y piedras preciosas en la parte interna. Y el tercero y último conteniendo los restos del faraón adolescente hecho de oro sólido. Allí estaba el cuerpo momificado del faraón Tutankamón. Su rostro cubierto con una máscara que semejaba sus facciones aniñadas y también de sólido oro. Carter y sus obreros no constituían los primeros violadores de la tumba. A las claras se veía que, ladrones del Valle de los Reyes habían penetrado en ella. Aún cuando ninguno de ellos se atrevió a tocar el ataúd real. Los sellos en las puertas habían sido rotos y arreglados nuevamente por los guardianes. Tutankamón fue violado en su descanso eterno por Carter. Estos históricos y maravillosos descubrimientos atrajeron la atención internacional en el acto. Cientos y miles de turistas llegaron al Valle de los Reyes desde todos los ámbitos del mundo. Caminaban por el polvo del desierto excavando, pateando y apartando cuanta piedra había en su camino con la esperanza de encontrar algún objeto precioso perdido. Esto hacía que Carter tuviera que mantener continua vigilancia 24 horas al día sobre su descubrimiento. Pero aún más que los tesoros había algo que atraía la morbosidad de la multitud. Se corría entre los egipcios una leyenda. Se decía que todo aquel que violara la tumba del faraón Tutankamón encontraría muerte por su profanación. Una maldición ancestral, mística y horrenda que escapaba desde las gélidas paredes de la tumba subterránea y que detenía a todo aquel que se acercara a ella con la excepción de Carter y su equipo. La Maldición cobra Forma Sintiéndose muy solitario y cansado, Carter había instalado en la tumba – donde trabajó diariamente durante 16 años – una jaulita con un canario, cuyo canto ponía algo de alegría en el sombrío ambiente. Una tarde notó que el canto se interrumpía bruscamente y, al levantar la vista, vio una cobra (la serpiente guardiana de los faraones y encarnación de la diosa Edjo) devorando a su infortunada mascota… La maldición comenzó a confirmarse. Lo que comenzó como un simple cuchicheo terminó por convertirse en trágica realidad, en apariencia. La muerte de Lord Carnavon fue el gatillo que disparó la imaginación del mundo entero. Murió el 5 de Abril de1923, apenas diez meses después de haber penetrado en la Cámara Real. George Edward Molyneus Herbert, más conocido como el quinto conde de Carcarvon había tomado la egiptología y la arqueología con la misma pasión que otros millonarios y miembros de la nobleza toman los deportes o la sociedad. Mientras que se encontraba en los días del sensacional descubrimiento fue picado por un mosquito en la mejilla izquierda. No le prestó la menor atención a la picada de mosquito, un incidente que ocurría día a día y a millares de turistas y locales. Una semana después, mientras que se afeitaba se cortó encima de la picada anterior. De repente, un par de días más tarde comenzó a sentirse mal de salud. Y se agravó tanto que tuvo que ser trasladado al Cairo con urgencia. El 17 de marzo se conoció que una grave infección le había atacado la garganta, el oído interno y el pulmón derecho. Los doctores en El Cairo le dieron diversas inyecciones de suero que, aparentemente detuvieron el curso de la enfermedad. Sin embargo el 27 de marzo un ataque fulminante de neumonía se extendió por ambos pulmones. Mascara funeraria de Tutankamón. Tras sufrir una terrible agonía plagada de dolores horrendos y deformaciones física, incluida la caída de todos los dientes, para el 4 de abril estaba muerto. Un continuado ataque de tos hizo que su corazón fallara a las dos de la madrugada. En ese mismo instante, Suan, su perra fox-terrier, comenzó a aullar en Inglaterra muriendo en brazos del mayordomo. La familia Carnavon, reunida en el hotel Continental Savoy en El cairo recibió la noticia por la enfermera que lo había cuidado. Nada más terminar la frase todo quedó a oscuras; un fallo en el suministro de energía dejó sin luz a toda la capital egipcia. Inmediatamente y posterior a su muerte los rumores sobre la “maldición” se hicieron voces públicas que los periódicos y medios informativos tomaron de su buena cuenta. ¿Por qué? Se preguntaban ¿Un hombre con apenas 57 años, saludable y sin enfermedades anteriores había de sucumbir ante la picada de un mosquito? A estas alturas surge un egiptólogo que afirmaba haber “descifrado la inscripción que había sobre la entrada en la tumba” Según el Egiptólogo esta inscripción decía: “La muerte vendrá con alas ligeras sobre todo aquel que se atreva a violar esta tumba” Lo cierto es que la famosa inscripción jamás pudo ser encontrada nuevamente ya que los trabajadores de Carter destruyeron la pared que la tenía escrita. Una cobra acabó con la vida del canario que acompañaba a Carter Los faraones tenían una especie de miedo masivo y patológico a la violación de sus tumbas. La muerte en el Egipto antiguo no era símbolo de miedo o terror. Morir era liberarse y emprender el viaje al País del Infinito. Sin embargo, para que este viaje estuviera garantizado era necesario preparar a los cadáveres mediante la momificación y después ocultarlos para siempre mediante tumbas inviolables. El fracaso de estas medidas hacía que el alma del egipcio vagara eternamente sin encontrar reposo. Aquellos ricos que se podían permitir el lujo de cámaras secretas y subterráneas se tomaban gran parte de su fortuna para garantizar la inviolabilidad de su muerte. Por ejemplo, se hacían innumerables pasadizos secundarios que no conducían a ninguna parte y que despistaban a los violadores. En el caso de los faraones, las precauciones alcanzaban características casi sobrehumanas. Lord Carnavon tenía un medio hermano, Audrey Herbert, que lleno de entusiasmo por el descubrimiento de su pariente y Carter se trasladó a Egipto a fin de estar presente cuando encontraran la Cripta Final. A su regreso a Londres, sin causa prevista o lógica cayó muerto en el piso de su dormitorio mientras se preparaba para tomar un baño. Carter eliminaba lo sucedido con comentarios tales como “se trata de teorías sin sentido… tonterías” Pero sus allegados decían que estaba sumamente alterado por estas muertes. Especialmente cuando su más cercano ayudante Arthur Mace siguió la misma suerte de los Carnavon. Mace fue el hombre que, con una barra de hierro rompió los últimos pedazos del sello que separaba al mundo exterior de la Cámara Real. Poco después moría de forma fulminante en el hotel que ocupaba Lord Carnavón en el Cairo. Los médicos se encontraron imposibilitados de dar una explicación científica a su repentina muerte. Pero aquí no se detenía la aparente maldición. Sir Douglas Reíd, el radilogista que había trabajado bajo las órdenes de Carter sacando radiografías de la momia en la tumba seguía el mismo camino. Repentinamente enfermó de cansancio y agotamiento, tuvo que regresar a Suiza, su país natal. Allí fallecía dos meses después sin causa conocida. Seguían las muertes violentas. La secretaria de Carter, Bethel, moría de un ataque al corazón. Cuando su padre se enteró de la noticia (también había estado en la Tumba) falleció al lanzarse de un séptimo piso. Un profesor canadiense, amigo de Carter recorrió la tumba pocos después del hallazgo, sólo para regresar al hotel en el Cairo y morir víctima de un ataque cerebral. El pánico corría como las olas de viento polvoroso en el desierto. De innumerables fuentes llegaban noticias de que los trabajadores que participaran en la excavación también morían por igual¿Sería cierto todo aquello? Pero aún faltaba lo principal, lo horrendo. La momia de Tutankamón fue lleva da a la Universidad del Cairo en Noviembre 11 de 1925. Se trataba de hacerle la autopsia bajo el escalpelo profesional del doctor Douglas Derry, una autoridad en la materia. Derry, en un silencio de muerte tomó el escalpelo y realizó una incisión directa en los vendajes exteriores de la momia. Los vendajes cayeron a ambos lados mostrando 143 pequeñísimos bolsillos. Cada uno de ellos guardando una piedra preciosa. Alrededor de su cuello estaba el “collar de la protección” según la religión egipcia y confeccionado en hierro. Los brazos estaban cubiertos con magníficos brazaletes. Siete en el derecho y seis en el izquierdo. Cada dedo de sus manos tenía un anillo de oro macizo. El abdomen estaba cubierto con capas de misteriosos objetos también de oro macizo. Todos ellos en forma de T. La cabeza estaba cubierta con una magnífica diadema de oro y separándola del afeitado cráneo (según la moda egipcia) había una malla de finísimo oro batido. Por fin todos los adminículos y ornamentos fueron separados. Los presentes dieron un suspiro de asombro. Las facciones del Faraón Niño aparecían serenas. Casi vivas. Perfectamente conservadas. En la mejilla izquierda, casi bajo el lóbulo de la oreja tenía una depresión en el hueso. Se especuló que quizás de aquello había muerto el faraón. Una fractura en el hueso y un derrame cerebral. Sin embargo jamás se encontraron pruebas para garantizar esta teoría como válida. La voz del pueblo se entera de todo. De algún lugar surgió el rumor de que “el Faraón tenía una marca en el mismo lugar en que Lord Carnavón fue picado por el mosquito” Y esto era cierto. De allí en adelante se esperó la muerte de los asistentes a la autopsia de un momento al otro. La prensa se cebaba en ellos. Las personas en la calle los consideraban como “muertos en vida.” Incluso científicos amigos se alejaban de sus alrededores. Lo cierto es que uno de ellos, que ayudó al doctor Derry en la autopsia murió poco después de un ataque al corazón. Sin embargo, el principal ejecutor de la autopsia, el mismo Derry sobrevivió hasta pasados los ochenta años. La teoría de la maldición tenía sus pros y sus contras. El mismo Carter sobrevivió su descubrimiento hasta los 67 años y murió de aparentes causas naturales. Sin embargo había algo que llamaba la atención. Los dos asistentes principales. Los dos “secundarios” en los momentos cruciales de la profanación habían muerto. Uno de ellos el Lord Carnavon. El otro fue el radiologista Carlyle ayudante del doctor Derry ¿Coincidencia? Los que se dedicaron a explotar la leyenda sensacionalista de la “maldición” ampliaron sus explicaciones. Según ellos, Lord Carnavon representaba la fuerza monetaria que había hecho posible las excavaciones. Sobre él debía caer la maldición y no sobre Carter que era un simple egiptólogo pagado por el Gobierno. En el caso de Carlyle se llegó a la conclusión de que, tras de la incisión primaria efectuada por el doctor Derry, el resto de la operación fue realizado por su ayudante. En otras palabras, fue la mano ejecutora. Esta explicación tiene lógica. En este caso la maldición faraónica hubiese alcanzado al instigador y al profanador. Los médicos en la actualidad tienden a explicar la muerte de Lord Carnavon y la de varios miembros de la expedición mediante los últimos descubrimientos. Con toda seguridad (según ellos) Lord Carnavón fue infectado por la picada del mosquito. Esto trajo como consecuencia que, en ausencia de los antibióticos que aún se desconocían, la muerte fue inevitable. Para 1935 la cifra total de muertos relacionados con Tutankamón sumaba veintiuno y varios recopiladores de sucesos la elevaron hasta treinta. Lo cierto, es que hasta para el más escéptico la lista más pequeña resulta impresionante. A esto se debe añadir los sucesos posteriores ocurridos en la década de los años sesenta, consiguiendo que la maldición de Tutankamón volviera a ser titular en los periódicos. Mohammed Ibrahim, en esa época director egipcio de antigüedades, intentó impedir que varias reliquias halladas en la tumba fueran a a París. Había sufrido una serie de pesadillas que anunciaban su muerte si las dejaba salir de Egipto. El gobierno le obligó a aprobar el traslado y ese mismo día murió atropellado. El doctor Ezze-din Taha, de la Universidad de El Cairo, descubrió que varios arqueólogos y personas que trabajaban con restos antiguos solían padecer infecciones en la vías respiratorias debidas a la existencia de diversos hongos. En 1962 expuso que la famosa maldición podría tener origen en estos peligrosos hongos. Al salir de la conferencia tomó su coche. En la larga carretera de El Cairo a Suez chocó frontalmente contra otro coche. La autopsia demostró que su muerte se debió a un fallo cardiaco ocurrido pocos segundos antes del accidente. Durante la década siguiente la maldición continuó. En 1972 el nuevo director del Departamento de Antigüedades egipcio, Gamal ed-Din Mehrez, sucesor de Ibrahim, afirmó a Philipp Vandenberg que no creía en la maldición: “Fíjese en mí, toda la vida he estado trabajando con tumbas y momias. Seguramente soy la mejor prueba de que todo son coincidencias” Gamal murió la noche siguiente a la supervisión del empaquetado de los objetos destinados a la exposición que se iba a celebrar en Londres. Los miembros de la tripulación del avión que efectuó el traslado a la capital británica se vieron también alcanzados por la maldición. El teniente Rick Laurie murió en 1976 de un infarto. Su esposa se volvió loca y contaba a todo el mundo que su marido murió por culpa de la maldición. El ingeniero de vuelo Ken Parkinson sufrió seis infartos y murió en 1978. El oficial Ian Lansdown confesó haberse burlado de la maldición dando una patada al cofre que transportaba la mascara. Se fracturó esa misma pierna al romperse una escalera de hierro y su curación se complicó hasta que pasados seis meses pudo volver a andar. La casa del teniente Jim Webb se incendió mientras pilotaba el avión hacia Londres. Y Brian Rounsfall que se burló junto con Ian de la maldición dedicándose a jugar a las cartas sobre la caja que contenía el sarcófago sufrió dos infartos el año siguiente. La lista continuó de nuevo en los años ochenta destacando la filmación de la película La maldición del rey Tut en donde se usaron objetos pertenecientes a Tutankamón. El protagonista, Ian McShane, cayó con su coche por un acantilado el primer día de grabación rompiéndose la pierna por diez sitios. Parece ser que la maldición lleva años inactiva. Quizás sea auténtica, quizás sólo sean coincidencias sorprendentes, pero ahí está en pié desafiando a cualquier explicación. ¿Es cierta la leyenda del faraón Tutankamón? Sólo la máscara inmutable de su rostro guarda la solución.
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